lunes, 22 de febrero de 2021

A un olmo seco - Antonio Machado


Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas de alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.

Antonio Machado 

martes, 16 de febrero de 2021

Separado - Joan Margarit

 Separado

La casa se abre a una acera

donde no me espera nadie. 

Aquí sin ti. Un extraño. 

Fue aquí donde me extravié. 

Paseo sin mí, contigo.

Mi sombra es sólo un error,

viene de sitios más gélidos: 

tu corazón y tus manos. 

Es por lo que me marché. 

La vida desconocida

yo la he vivido sin ti. 

A tu lado.

Joan Margarit 

viernes, 12 de febrero de 2021

Hallazgo - Carmen Conde

 Hallazgo

Desnuda y adherida a tu desnudez.
Mis pechos como hielos recién cortados,
en el agua plana de tu pecho.
Mis hombros abiertos bajo tus hombros.
Y tú, flotante en mi desnudez.

Alzaré los brazos y sostendré tu aire.
Podrás desceñir mi sueño
porque el cielo descansará en mi frente.
Afluentes de tus ríos serán mis ríos.
Navegaremos juntos, tú serás mi vela,
y yo te llevaré por mares escondidos.

¡Qué suprema efusión de geografías!
Tus manos sobre mis manos.
Tus ojos, aves de mi árbol,
en la yerba de mi cabeza.

Carmen Conde 

domingo, 7 de febrero de 2021

Canción última - Miguel Hernández

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

Miguel Hernández 

martes, 2 de febrero de 2021

HAZME TU PECADO - Juan Carlos García Hoyuelos

 HAZME TU PECADO


Te hice religión, cáliz,

un porfío pecado

para comulgar 

una y otra vez, obsesivamente,

en tus labios,

y redimido en tu boca,

robar el perdón 

que pueda separarnos. 


Peca en mí, y deja 

en mi cuerpo los réditos

de esa inexcusable culpa que retiene

los fluidos hasta 

hacer arder a las sábanas

desde dentro hacia fuera.


Y si hablan, déjales… hacen bien;

tras los rastrojos siempre vuelven

los brotes verdes,

las praderas, los himnos debajo de la tierra. 

Déjales, prefiero ser mancha 

a rácano movimiento de un alfil,

o una retama que flor roja embalsamada

en blanco por la escarcha. 


Déjate llevar, te estoy esperando,

no lo pienses más,

ni un segundo más,

-el tiempo corre, vuela, se camufla en la arena-

y rétame a un juego donde el amor

envide a la grande

aunque entre los dedos 

se mantengan en pie, con gallardía,

las mínimas opciones. 

Juan Carlos García Hoyuelos





No era puerto - Clara Vouillat

 No era puerto

No era puerto lo esperado
era distancia honda
que vendría seguro
desde una salina
perdida en el continente.
Era el espejismo
la fatamorgana
de un camino largo
crecido entre montes
con un millón de matas
indescriptibles
de esas que no figuran
en los manuales de uso.
Por eso buscaba
la condición de lejanía
de un lugar con luz
pegando sobre el ojo
como arañas surgidas
de la nada.
Allí estaría
tu oscura forma predicha
tu hambriento
tragar inconfundible
la lamentable figura
de tu desamparo
entre botellas
hasta que al fin te encuentro.

Clara Vouillat 


lunes, 11 de enero de 2021

Ayer te besé en los labios - Pedro Salinas

Ayer te besé en los labios.

Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no…
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

Pedro Salinas 

miércoles, 6 de enero de 2021

El camello cojito - Gloria Fuertes

(auto de los reyes magos)

El camello se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.
Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino
e intranquilo el gran Melchor
consultaba su «Longinos».

—¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
—Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido.

El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
—Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino;
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
—ya cantaban pajarillos—
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
—No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero —repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos.

Mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño

Gloria Fuertes