lunes, 30 de junio de 2014

RIMA IX – Gustavo Adolfo Bécquer

Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza;
y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
al río que le besa, vuelve un beso.


Bécquer


sábado, 28 de junio de 2014

RIMA VII – Gustavo Adolfo Bécquer

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!

¡Ay! pensé; ¡cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: «¡Levántate y anda!».


Bécquer

viernes, 27 de junio de 2014

SIN VOZ, DESNUDA - Pedro Salinas -

Sin armas. Ni las dulces
sonrisas, ni las llamas
rápidas de la ira.
Sin armas. Ni las aguas
de la bondad sin fondo,
ni la perfidia, corvo pico.
Nada. Sin armas. Sola.

Ceñida en tu silencio.
«Sí» y «no», «mañana» y «cuando»,
quiebran agudas puntas
de inútiles saetas
en tu silencio liso
sin derrota ni gloria.
¡Cuidado!, que te mata
fría, invencible, eterna

eso, lo que te guarda,
eso, lo que te salva,
el filo del silencio que tú aguzas.

Pedro Salinas 

martes, 24 de junio de 2014

BELLA – Pablo Neruda

Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.
Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.
Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.
Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos,
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.
Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.
Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.
Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.
Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas,
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.

Pablo Neruda (Los versos del Capitán - EL AMOR)

lunes, 23 de junio de 2014

Octubre - Marina Casado -

Octubre viene lleno de promesas doradas,
de pisadas crujientes e imposibles miradas
teñidas de silencio y de melancolía.


Los vientos amarillos que agitan mis sentidos
me hablan de pasados ahora ya remotos,
de niños que jugaban a pisar los caminos
mullidos por el crujir de las hojas secas.

Un resplandor dorado que baña los paisajes,
los sentimientos vanos y los cuartos oscuros
enterrados en los sepulcros que guarda la memoria.

Una risa infantil que se pierde conmigo,
errabunda por los caminos ajenos a la angustia,
blanca como la voz del ululante viento
cargado de semillas, y de hojas y frutos.

Y de hojas y frutos… y de polvo dorado de hadas
que se pierde en el tiempo, allá donde los cuentos
sí tenían final, y donde las princesas
despertaban del sueño de su eterna añoranza.

Pero yo no despertaré, vagaré para siempre
por entre los otoños de oro y fuego, dormida,
susurrando a los vientos antiguas melodías,
mientras el tiempo parece detenerse
en los densos boscajes de mis sueños.

Por entre los otoños y las melancolías,
renunciaré a mi vana espera;
no se producirá aquel beso
que rompiese el hechizo.

Octubre se va lleno de atardeceres rotos,
y de sueños truncados,
y de caminos vanos que recorre
la doncella hechizada para la eternidad.
Todo bañado por el oro de las hojas marchitas
y el lamento del viento que susurra que
nada en esta vida es realidad.


Marina Casado

sábado, 21 de junio de 2014

LA MÚSICA - Marilina Rébora -

Dan ritmo a la faena los trozos musicales;
combate la tristeza la suave melodía;
cuando preocupaciones asedian, habituales,
cantares apaciguan la mente, todavía.

La música es así, remedio de los males,
inagotable fuente a escanciar cada día;
sosiego de palacios, templanza de arrabales,
y placidez del alma, armonizante guía.

Si acaso preguntaras, qué en la hora postrera
ansío oír de nuevo, mi gusto no vacila:
Aurora, de Panizza
Canción a la Bandera
,
y la muerte de Isolda, el aria de Dalila,
también de Mefistófeles el dantesco monólogo
o el Coro de los Angeles, divinizando el Prólog

Marilina Rébora

Noche de verano - Antonio Machado -

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.

Antonio Machado

jueves, 19 de junio de 2014

Si me llamaras – Pedro Salinas –

¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría;
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días  y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor, 
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡ si me llamaras, sí; me llamaras!-
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: "No te vayas."

Pedro Salinas