domingo, 2 de julio de 2023

Oda a la inmortalidad - William Wordsworth

 Aunque el resplandor que

en otro tiempo fue tan brillante
hoy esté por siempre oculto a mis miradas.

Aunque mis ojos ya no
puedan ver ese puro destello
que en mi juventud me deslumbraba.

Aunque nada pueda hacer
volver la hora del esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos,
porque la belleza subsiste siempre en el recuerdo.

En aquella primera
simpatía que habiendo
sido una vez,
habrá de ser por siempre;
en los consoladores pensamientos
que brotaron del humano sufrimiento,
y en la fe que mira a través de la muerte.

Gracias al corazón humano
por el cual vivimos;
gracias a sus ternuras, a sus
alegrías y a sus temores, la flor más humilde al florecer
puede inspirarme ideas que, a menudo,
se muestran demasiado profundas
para las lágrimas.

Willian Wordsworth





lunes, 24 de abril de 2023

Derrota - Rafael Cadenas

 Escrito en 1963, Derrota es su poema más famoso y está considerado un referente de la poesía universal. En él, el autor expresa el desamparo de un joven idealista ante una realidad que pasó por encima a todos los de su generación. Unos versos tan bellos como desgarradores que son el testimonio de una generación marcada por la imposibilidad de cambiarlas cosas, por su fracaso en construir ese mundo mejor al que aspiraban. El mejor retrato de esos jóvenes que sentían que el fracaso de la revolución en su país era su propio fracaso. Aquí podéis leer un fragmento:

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo
que creí que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
....
mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente
me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros
y de mí hasta el día del juicio final.

domingo, 2 de abril de 2023

Vida - José Hierro

Después de todo, todo ha sido nada,

a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!
Grito ¡Nada!, y el eco dice ¡Todo!
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

martes, 21 de marzo de 2023

VERSOS - Juan Carlos García Hoyuelos



 21 de marzo de 2023

DÍA INTERNACIONAL DE LA POESÍA


VERSOS **


Vuelvo a escribir, aconsejado

por la inerte forma

de  mi sombra.

Con una aspiración empiezo:

no quiero ser poeta, quiero ser un verso.

De Bécquer, una golondrina sin regreso,

o un río susurrando a los amantes,

el Duero, de Gerardo Diego.

Un soneto, una metáfora, el amor

humillado y aun así enamorado,

lo prefiero, a saborear atardeceres

nublados por nimbos de tedio.


Invento rítmicas ondas

expandiéndose en las frases,

compendio de sentimientos

a lo ancho de una vida,

la mía,  diré, aunque de ella

no soy dueño, sólo

su sonoro instrumento.

Me iré y vosotros, resguardados

en los estrechos renglones,

permaneceréis lozanos, quizá abolidos

por el oscuro olvido,

e indiferentes, eso sí, no tengo

la menor duda, a mi horizontal cuerpo.


Soy un puerto para la poesía,

prólogo  reflexivo, idéntico epílogo

pero con distinta rima.

Todo, menos un verso.

Qué énfasis pongo, qué dureza

descargo, al reafirmarme de lo dicho,

en los luxados acentos. 


Gárgolas blancas, desnudas

aguardáis mis pensamientos.

Os contaré algunos, otros omitiré,

aquellos que me embriagaron

de penuria y desamparo,

aquellos hundidos en el dolo,

aquellos, ¿para qué?.


Y si no puedo daros rima, 

raíles que os conduzcan

a un destino, la libertad

os concedo, gloria en el silencio.

Sois afortunados,  vais donde

la inexistencia finge espacio.

¡Escapad!, ¡rápido!, antes 

de que quede rígido vuestro vuelo.


Versos. Por no ser uno

de vosotros, los míos quemo.

Atrás, el fuego me reclama,

y al girarse la curiosidad,

la memoria halla en llamas.

¡Ay de mí!, comprendo, primero

se es poeta y luego –nunca seré- verso.


Juan Carlos García Hoyuelos


** versos de "Desde mi otro lado" (publica: Telira, 2007), mi primer poemario publicado.



martes, 7 de marzo de 2023

Retrato - Antonio Machado

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,

y un huerto claro donde madura el limonero;

mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;

mi historia, algunos casos que recordar no quiero.


Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido

—ya conocéis mi torpe aliño indumentaria —,

más recibí la flecha que me asignó Cupido,

y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.


Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,

pero mi verso brota de manantial sereno;

y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,

soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.


Adoro la hermosura, y en la moderna estética

corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;

mas no amo los afeites de la actual cosmética,

ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar. 


Desdeño las romanzas de los tenores huecos

y el coro de los grillos que cantan a la luna.

A distinguir me paro las voces de los ecos,

y escucho solamente, entre las voces, una.


¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera

mi verso, como deja el capitán su espada:

famosa por la mano viril que la blandiera,

no por el docto oficio del forjador preciada.


Converso con el hombre que siempre va conmigo

—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;

mi soliloquio es plática con ese buen amigo

que me enseñó el secreto de la filantropía.


Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto he escrito.

A mi trabajo acudo, con mi dinero pago

el traje que me cubre y la mansión que habito,

el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.


Y cuando llegue el día del último viaje,

y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,

me encontraréis a bordo ligero de equipaje,

casi desnudo, como los hijos de la mar.


Antonio Machado 

domingo, 12 de febrero de 2023

Oda al mar - Pablo Neruda

 


ODA AL MAR

AQUÍen la isla
el mar 
y cuánto mar 
se sale de sí mismo
a cada rato, 
dice que sí, que no, 
que no, que no, que no, 
dice que si, en azul, 
en espuma, en galope, 
dice que no, que no. 
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite 
pegando en una piedra 
sin lograr convencerla, 
entonces 
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes, 
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa, 
la humedece
y se golpea el pecho 
repitiendo su nombre. 
Oh mar, así te llamas, 
oh camarada océano,
no pierdas tiempo y agua, 
no te sacudas tanto, 
ayúdanos, 
somos los pequeñitos 
pescadores, 
los hombres de la orilla, 
tenemos frío y hambre
eres nuestro enemigo,
no golpees tan fuerte, 
no grites de ese modo, 
abre tu caja verde
y déjanos a todos 
en las manos 
tu regalo de plata:
el pez de cada día.

Aquí en cada casa
lo queremos
y aunque sea de plata, 
de cristal o de luna, 
nació para las pobres 
cocinas de la tierra. 
No lo guardes, 
avaro, 
corriendo frío como 
relámpago mojado
debajo de tus olas. 
Ven, ahora, 
ábrete 
y déjalo 
cerca de nuestras manos,
ayúdanos, océano, 
padre verde y profundo, 
a terminar un día
la pobreza terrestre.
Déjanos 
cosechar la infinita
plantación de tus vidas, 
tus trigos y tus uvas, 
tus bueyes, tus metales,
el esplendor mojado 
y el fruto sumergido.

Padre mar, ya sabemos 
cómo te llamas, todas 
las gaviotas reparten 
tu nombre en las arenas:
ahora, pórtate bien,
no sacudas tus crines,
no amenaces a nadie,
no rompas contra el cielo 
tu bella dentadura, 
déjate por un rato 
de gloriosas historias, 
danos a cada hombre, 
a cada
mujer y a cada niño, 
un pez grande o pequeño 
cada día.
Sal por todas las calles 
del mundo
a repartir pescado 
y entonces 
grita, 
grita
para que te oigan todos
los pobres que trabajan 
y digan, 
asomando a la boca 
de la mina:
"Ahí viene el viejo mar 
repartiendo pescado". 
Y volverán abajo, 
a las tinieblas, 
sonriendo, y por las calles
y los bosques 
sonreirán los hombres
y la tierra
con sonrisa marina. 
Pero
si no lo quieres, 
si no te da la gana, 
espérate, 
espéranos, 
lo vamos a pensar, 
vamos en primer término 
a arreglar los asuntos 
humanos, 
los más grandes primero,
todos los otros después,
y entonces 
entraremos en ti, 
cortaremos las olas 
con cuchillo de fuego, 
en un caballo eléctrico
saltaremos la espuma, 
cantando 
nos hundiremos 
hasta tocar el fondo 
de tus entrañas, 
un hilo atómico 
guardará tu cintura, 
plantaremos 
en tu jardín profundo 
plantas
de cemento y acero, 
te amarraremos 
pies y manos, 
los hombres por tu piel
pasearán escupiendo,
sacándote racimos,
construyéndote arneses,
montándote y domándote
dominándote el alma. 
Pero eso será cuando 
los hombres 
hayamos arreglado
nuestro problema, 
el grande,
el gran problema. 
Todo lo arreglaremos 
poco a poco:
te obligaremos, mar,
te obligaremos, tierra, 
a hacer milagros, 
porque en nosotros mismos, 
en la lucha, 
está el pez,  está el pan, 
está el milagro.

Pablo Neruda 












El reino al revés - María Elena Walsh


Me dijeron que en el Reino del Revés
Nada el pájaro y vuela el pez
Que los gatos no hacen miau y dicen yes
Porque estudian mucho inglés

Vamos a ver como es
El Reino del Revés
Vamos a ver como es
El Reino del Revés

Me dijeron que en el reino del revés
Nadie baila con los pies
Que un ladrón es vigilante y otro es juez
Y que dos y dos son tres

Vamos a ver como es
El Reino del Revés
Vamos a ver como es
El Reino del Revés

Me dijeron que en el reino del revés
Cabe un oso en una nuez
Que usan barbas y bigotes los bebés
Y que un año dura un mes

Vamos a ver como es
El Reino del Revés
Vamos a ver como es
El Reino del Revés

Me dijeron que en el reino del revés
Hay un perro pekinés
Que se cae para arriba y una vez
No pudo bajar después

Vamos a ver como es
El Reino del Revés
Vamos a ver como es
El Reino del Revés

Me dijeron que en el reino del revés
Un señor llamado Andrés
Tiene 1.530 chimpancés
Que si miras no los ves

Vamos a ver como es
El Reino del Revés
Vamos a ver como es
El Reino del Revés

Me dijeron que en el reino del revés
Una araña y un ciempies
Van montados al palacio del Marqués
En caballos de ajedrez

Vamos a ver como es
El Reino del Revés
Vamos a ver como es
El Reino del Revés.

María Elena Walsh 

martes, 31 de enero de 2023

NINGUNO DE LOS DOS SUPO LLAMARLO AMOR-Juan Carlos García Hoyuelos

Aunque nuestra pasión hizo jirones

la blusa de la luna 

y cubrió el techo de perseidas,

como la nieve 

nos fuimos poco a poco

retirando de las montañas.


Ninguno de los dos

supo llamarlo amor. 


Fue tan fácil: tú y yo,

más que amigos,

sudor híbrido, 

espuma jaleada por la anarquía.


Y, sin embargo, el alba

a falta de hallar el sustento

en nuestras bocas,

tuvo que alimentarse 

de los ruidos de la calle.


Tal vez si uno de los dos

lo hubiese llamado amor…


Por qué negarlo, 

sigo echándote de menos.

El orgullo no consuela los silencios.


Puede que no haya 

estado enamorado de ti, no lo sé,

pero… si tú te hubieses

atrevido a llamarlo amor, 

ahora no estaría rescatando 

tu nombre de la playa.


Juan Carlos García Hoyuelos 


* versos del poemario inédito "El llanto de las sombras". Nota: la ilustración no es del autor del poema.